Mi hermana menor es autista. Esto significa que ella tiene dificultades con interacciones sociales y tareas diarias. Aquí en Barcelona, estoy estudiando una proteína que es una parte del autismo. Sin embargo, el autismo es una causa social también. Creo que la ciencia ciudadana es muy importante, o la práctica de compartir la ciencia con el público. Para ayudar a una comunidad y aplicar descubrimientos en el laboratorio, necesitamos entender sus necesidades únicas.
Aprendí sobre la necesidad de las personas autistas en Barcelona. En enero, voy a empezar a trabajar con una organización que se llama “Aprenem Autisme”. Por mi experiencia personal, yo sé que estas personas necesitan apoyo social para crear un sentido de pertenencia. También, los aspectos más prácticos, como la creación de espacios comunitarios, el entrenamiento para el trabajo y los cursos para profesionales que pueden ayudarlas, son importantes.
El autismo es una condición compleja. No hay una manera de prevenir el autismo en las personas. Debido a los desafíos en el desarrollo neural, las personas como mi hermana no pueden funcionar con fluidez en entornos sociales. La comunicación es lo que nos hace únicos como humanos. Necesitamos esta habilidad todo el tiempo.