Nos encantó tanto la pizza que casi pedimos otra. Mi parte favorita fue el queso; era diferente del encima de las pizzas americanas pero más rico y suave.
Me sentí muy emocionada al comer la pizza. Yo había llegado a un país nuevo sin conocer a nadie y allí estaba disfrutando una comida con mis amigas. Me hizo sentir que todo iba a salir bien y que yo iba a tener un tiempo muy bonito aquí en Buenos Aires.
El Cuartito es el epítome de la pizza porteña porque es hecha media masa al molde. Es una mesa especial que se hornea en un molde aceitado. Por eso es muy voluminosa, gruesa y esponjosa. De afuera, la masa es crujiente pero de adentro es muy airosa.
Restaurantes como El Cuartito reflejan la diversidad de personas que viven aquí. Es una ciudad de inmigrantes de Europa y el Caribe. Ha estado abierto desde 1934 entonces también es como una cápsula del tiempo. Tiene decoraciones de tiempos antes y enseña como el restaurante ha seguido con éxito.