Es el arroz que queda crocante y que se saca con una cuchara. Se come mezclado en el resto del arroz o aparte como guarnición.
Para la bebida, se llama morir soñando porque se dice que es tan deliciosa que se siente como un sueño tan lindo que te podrías morir feliz en ese momento. El nombre morir soñando es una descripción demasiado perfecta. La primera vez que lo intenté, no sabía qué tenía adentro y fue lo más delicioso y refrescante que había probado. Es una bebida bien fresca y refrescante y la deseo durante los días más calientes del verano.
Honestamente, cuando probé el mangú por primera vez, me gustó el sabor y me llenó mucho para el desayuno. Pero el problema fue cuando mi familia anfitriona me daba eso de comer cada mañana por tres meses. Me sentí demasiado harta de comer mangú porque no tiene mucho sabor y es un poco aburrido comerlo todos los días. Hasta ahora no me gusta el sabor porque me hace recordar cuando lo comía todos los días.
El concón fue una sorpresa para mí. Cuando escuché que era arroz crocante, pensé que estaba quemado y feo para comer. Pero a mucha gente le gusta mezclarlo dentro de su plato de arroz para darle más sabor y textura. Probé un poco de concón y me sorprendió porque me gustó el sabor y el crujido. Era como si estuvieras comiendo algo crocante, como un crisp de pan.